viernes, 13 de septiembre de 2013

Orgullo y prejuicio


Surge este título con la relectura del post, pues igual me ha quedado un poco cursi. Como el ignorante embrutecido que reconozco ser, generalmente disfruto más leyendo la versión de Seth Grahame-Smith. No obstante, guardo humanismo suficiente para reconocer que lo de Jane Austen es una obra esencial y lo otro es bazofia, pero uno es así.

El caso es que dejaba el otro día en el tintero la referencia de un vino que me enamoró. No aclaraba entonces que hablaba de un personaje ya conocido.

Aunque algunos ya tuvieran constancia del proyecto de Xurxo Alba, e incluso hubieran probado sus vinos, muchos otros lo pusieron en el mapa cuando el año pasado se publicaba el Ranking 2012 de Los 10 mejores vinos por menos de 10 euros.

Cuando el propio Xurxo me habla de aquel día, como el punto de inflexión en su proyecto, los que organizamos este Certamen, no podemos evitar sentir cierto orgullo. No desde luego, por el vino en cuestión, ni por su elección. La calidad fue su argumento, y los profesionales que asistieron a la cata ciega, la herramienta para despuntar.

Según él mismo cuenta, no tardó en recibir llamadas de diversos lugares de España, pedidos desde los rincones más insospechados y su teléfono no ha parado de sonar este verano. Tanto es así, que ha tenido que retrasar algún etiquetado para atender a las visitas que diariamente se presentaban en su modesta bodega. Pero tampoco es esa la razón del orgullo.

La cuestión es que todo esto le ha proporcionado un impulso emocional, y también económico, para hacer las cosas que le gustan y que otrora hubieran sido impensables. El que nuestro humilde certamen, carente de presupuestos, de intereses y de patrocinios, haya servido para que un proyecto como el de Xurxo salga adelante con solvencia es motivo de orgullo, pero más si cabe, si de aquel impulso surge la posibilidad de hacer esos vinos con los que muchos soñamos.

Así descorchamos uno de los más emocionantes Rías Baixas con los que he topado jamás. Albamar “Finca O Pereiro” 2012 surge de la ilusión de elaborar un albariño de parcela con personalidad propia. Cepas plantadas en 2005 en atrevida espaldera, que sobreviven en arena y algo de arcilla, que hace poco más de un lustro fue ría, y hoy es terreno ganado al mar. Ahora la viña se asoma a escasos metros del agua, entre las mareas de Ons y Ogrove. Restos de moluscos lo testimonian.


A partir de ahí, sencillez, y dejar que el vino se exprese. Nada de maderas, battonages, lías o pastas. Solo albariño y la sal que se haya colado. La maloláctica no arrancó. Pues nada. Va así.

Manzana verde, hinojo, mar de fondo, chillidos de gaviotas, pedernal, justo antes de hacer fuego. En boca es un poema de sutileza natural, vivaz, algo dócil quizás para su juventud en botella, pero que resulta una delicia. Todo en equilibrio, alma, esencia de albariño.

Solo espero que ningún hortera coja esto último para llamar así a su vino.

¿Y el prejuicio?, el que me lleva a elucubrar que quizás todo está demasiado afinado ya, precipitado equilibrio como para que el futuro pueda reconocer a este vino lo que merece, pero también a pensar en que no tardará en desaparecer la última botella.

Carpe Diem.



11 comentarios:

Roberto Juncal dijo...

Impresionante vino, sin duda ese punto de inflexión ha hecho que crea más en sus posibilidades, esto unido a las consecuencias de la crisis ha hecho que se centre mucho más en la bodega y se atreva a desarrollar cosas nuevas. Todo ello con los pies en la tierra y con mucha cabeciña.

Toni dijo...

Apuntado queda. A ver si me encuentro con alguna botella.

Smiorgan dijo...

Amigo Mariano, como creo que últimamente pasas poco por mi blog...
"Un vino del que este año hay una producción muy pequeña, porque fue lo que dio de si la viña, pero al que hay que seguirle la pista sin duda. Un vino serio, elegante, y de gran personalidad."
Uno de los Rías Baixas más interesantes que he probado en tiempo.

De esas pocas botellas, bebí una en casa de Xurxo, y tengo otras dos que creo que si mejorarán con un tiempo de guarda.

Xurxo ya era grande, ahora se está haciendo enorme. Que vinazos! Y ojo Pepe Luis 2012 que viene buenísimo.

Saludos.

Pedro dijo...

Gran proyecto, sobre todo si se tiene la suerte de conocerlo in situ con la amabilidad de Xurxo y la tortilla de patatas de su madre!!
Una cajita bajo para Madrid este verano y creo que queda 1 botella...

Mariano dijo...

En efecto Roberto, poco que añadir. Lamentablemente, el elemento crisis también ha sido decisivo, aunque casi es de agradecer.

Por cierto, me pega mucho este vino para vuestras sardinas, je je.

Mariano dijo...

Toni, no será fácil, pero Roberto, que te precede en los comentarios, puede ser de ayuda...

Saludos,

Mariano dijo...

Querido S., me alegra poder decir que te equivocas. Leo con atención todos los post que publicas. El problema es que, al igual que me ocurre con otras muchas cosas que me gustaría hacer, la vida no me da tiempo suficiente para comentar allí donde paro.

Creo que estamos en sintonía sobre este vino, así que poco que añadir.

Saludos!!!

Mariano dijo...

Pedro, los vinos de Xurxo me encajan mucho con todo lo que haces.

A ver para cuando un queso bañado en albariño, je je.

Pedro dijo...

Encajan no hay duda!, quizá innovemos con algún queso gallego al albariño.
Lástima no verte el otro día!

Rumbovino dijo...

Estimado Mariano,

Hemos sido algunos de los tantos que visitamos a Xurxo este verano en su bocega. Pasamos una tarde hermosa recorriendo sus viñedos y una noche larga y maravillosa probando vinos, uno mejor que otros. No se cansaba de descorchar aquella noche... la tortilla de de María Isabel coronó una noche mágica.
Todos los vinos nos transmitieron terruño y carácter, pero quizá coincidimos en que Finca O Pereiro rompe el molde por todo. Vinazo por donde se lo miré... sabemos que este término quizá es más apropiado para un bar, pero nos vale bien.
Solo una duda... según nos comentaba Xurxo trabaja algo las lías y batonea el vino unos meses. Pero quizá entendimos mal...
Perdona por la extensión del comentario. Nos encantó leer este post...Xurxo es de esos tipos necesarios en el mundo del vino.

Salutes,

acá el post que escribimos de la visita por si quieres verlo: http://rumbovino.blogspot.com.es/2013/09/los-vinos-de-xurxo-con-caracter-unico.html

Mariano dijo...

Hola Rumbo,

Precioso vuestro post. No es dificil coincidir en la esencia de Xurxo.

La idea de O Pereiro es mantener la precisión de la materia prima y su procedencia, lo que encaja con no hacer battonages y demás, a diferencia de otros vinos como Alma de Mar. Creo poder asegurar que aquí no tienen lugar.

Saludos!

Galicia entre copas, SEGUNDA EDICIÓN

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