lunes, 6 de agosto de 2012

Puerros aliñados y una mencía en pañales

No les voy a engañar, me paso el día exprimiendo la sesera, buscando platos sustanciosos que no se incorporen directamente al flotador, sobre todo en previsión de que este verano vuelva a ponerme como el tenazas, una vez más, y regrese a casa con tres o cuatro kilos.

Entre pifia y pifia, de vez en cuando encuentro alguno, pero a pesar de los cuarenta grados, me sigue apeteciendo un cochinillo con la piel muy tostada. Es lo que tiene ser de buen diente.

Uno de aquellos platos me salió con unos puerros que compré sin pensar, tan solo buscando fondo de armario para evitar caer en el bocata de salchichón. E indagando por ahí, al final encontré una serie de recetas que fuí  integrando y fusionando hasta llegar al engendro que les cuento.

Nos hacemos con un manojo de puerros y los limpiamos bien. Importantísimo salvo que disfruten mascando arena, algo que personalmente encuentro tan desagradable como morder una toalla, y encima la condenada tierra es que se mete hasta las trancas.

Hecho esto cortamos los puerros en cilindros más o menos iguales y los cocemos al vapor durante unos 15-20 minutos con una cucharada de sal gorda bien esparcida. A tope. Si no les apetece encender la cocina, también pueden usar unos en conserva, aunque aviso, salvo que su calidad sea excelente, no es lo mismo.




Por otro lado vamos preparando una vinagreta con ajo muy picado, mostaza, vinagre al gusto y aceite de oliva virgen, con lo que regaremos nuestros puerros una vez cocidos. Pueden tomarlos así, aunque yo los dejaría en la nevera, y al día siguiente los serviría sobre salsa romesco, o, en su defecto, el fabuloso Pesto Rosso que venden en Lidl y al que me declaro francamente adicto. Y ojo a los ingredientes, que sorprenden por lo natural.

Para maridarlo es complicado. El puerro es como una cebolla mariquita, pero con un dulzor capaz de dejar en pelotas vinos poco armados, especialmente blancos. Así que nos lanzamos con un tinto de mencía al que le tenía ganas desde hace tiempo.

Un viñedo con suelos de arcilla roja, de 1,8 hectáreas llamado La Mendañona, situado en Albares de la Ribera. La niña bonita del proyecto de Germán R. Blanco en San Estéban, en pleno marco del Bierzo, aunque fuera de la D.O. Viñedos de altura, bien expuestos y ventilados cuyos frutos maduran muy lentamente. De hecho suelen ser los últimos del Bierzo en vendimiar.

Las uvas de La Mendañona 2008, concretamente, se recogieron en la segunda semana de octubre. Tras maceraciones y maloláctica en inox, se crió en barricas de 250 y 500 durante dieciocho meses sin trasiegos. Se embotellaron 1.500 botellas y 25 magnum.


El vino se mostraba con un picota muy brillante y atractivo. Intenso, complejo, joven y muy atractivo en nariz, con deliciosos balsámicos, caramelo de violeta, cerezas maduras, corteza de naranja, albahaca y un fondo de mina de lápiz y vainilla que delata una madera aun algo presente.

Entraba bien en boca, afilado y crujiente, con una acidez formidable que junto con unos taninos recios, ásperos y por pulir, iba atenazando el gaznate. La acidez, insisto, brutal, compensaba a la perfección los 13,5º y el vino resulta fresco, pero duro y joven como para saborear todo lo que puede dar de sí. Hechuras de gran vino, en todo caso. Muy bordelés. Me recordó curiosamente a algunos tintos de mi amigo Sebio cuyo momento de consumo también está por llegar.

Si pudiera volver atrás en el tiempo, encorcharía esta botella y la metería en el lugar más profundo y oscuro del armario, dos, tres, cinco, ¿diez años quizas?, no lo sé. Sólo espero poder volver a probarlo entonces, porque aquí hay chicha.


Como eso ya no puede ser, me lo bebí con gusto. De hecho, entrados en materia y ya con nuestro puerro, el vino resulta largo, sabroso, con peso de fruta, mucha boca y un soporte perfecto para los aparentemente inocentes puerros.

Y por si les apetece seguir leyendo, les dejo aquí una pista sobre lo último publicado en Culturamas. También mencía, por cierto.

9 comentarios:

Vicente Vida dijo...

No tiene mala pinta la receta. Igual le va bien un oloroso seco. Últimamente ando experimentando maridajes con generosos andaluces. Tengo que probarlo.
Ya comentaré.
Saludos
Vicente Vida

Vicente Vida dijo...

No tiene mala pinta la receta. Igual le va bien un oloroso seco. Últimamente ando experimentando maridajes con generosos andaluces. Tengo que probarlo.
Ya comentaré.
Saludos
Vicente Vida

Jose dijo...

Hago con puerros una ensalada que vi a Martín Berasategui ya hace muchos años. Puerros cocidos al dente, aliñados con una vinagreta, en la proporción razonable, de aceite de oliva, vinagre de sidra, sal y pimienta negra molida. Todo al frigo para se quede fresquito y antes de servir se le añaden unas virutas de jamón serrano (del pelón, que no está la vida para estiramientos innecesarios).


¿Tinto? :-o no se me habría ocurrido...

Saludos,

Jose

Mariano dijo...

Hola Vicente,

Partiendo de que un generoso andaluz nunca va mal, aquí nos movemos en la cuerda floja, pues entre el dulzor del puerro, que se cepilla la mayoría de los blancos, y su sutileza, que se puede ver vapuleada por un vino demasiado potente, hay que buscar el equilibrio.

Seguramente una manzanilla iría fenomenal, pero un palo cortado (quien pillara uno a estas alturas de la mañana) se llevaría el experimento por delante.

Saludos

Mariano dijo...

Hola Jose!

Buen apunte. Igual que lo fino del vino empieza en Borgoña, lo de la cocina empieza muchas veces en Berasategui. Me anoto lo del jamón.

Como en mi versión la presencia del vinagre era anecdótica, un tinto con cuerpo iba bien. Me atrevo a decir que los Lafarge o Piron, que tú conoces bien, también hubiesen ido de cine...

Y oye, a ver si se anima Unomas con algún comistrajo de los tuyos.

Saludos,

Jose dijo...

... si ejke está la vida últimamente de un árido que da cosa. Poco reseñable en general, en el comer y en el beber... Tendré que ir a alguna fuente segura y clásica a ver siii...

Saludos,

Jose

Toni dijo...

Un crack Germán Blanco y un auténtico enamorado del vino. Nos va a dar muchas alegrías en el futuro, seguro.

Anónimo dijo...

Gran vino. Habrá que esperarlo unos años con calma.

Avelino.

SIBARITASTUR dijo...

No hace mucho tiempo, "pasó por encima" de otros tintos del bierzo como Ultreia de Valtuille 07 y Albares selección especial 06 también de Raúl Pérez. Es un vino para unos cuantos años pero su precio ayuda muy poco.

Galicia entre copas, SEGUNDA EDICIÓN

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