17/4/2012

Peñín, Platero y yo

Antes de que alguien opte por hacerme vudú, voy a dar al personal un respiro con el periplo viajero de la Semana Santa, y aprovechar para pensar un poco. No demasiado.

Nunca he comprado la guía Peñín.De hecho nunca hasta ahora había tenido una guía de vinos, pero en un mundo tan condicionado por la opinión como el vinícola, es inevitable encontrarse con valoraciones y puntuaciones con las que en ocasiones me cuesta coincidir.

Esto viene al caso porque la semana pasada asistí, por invitación del amigo Álvaro Cerrada, a Live Tasting, una cata-presentación de la Guía Peñín en su formato multicanal, en la que la empresa, fruto de un relevo generacional – en el que el propio José Peñín pasa a ser asesor externo-, renueva su estructura y abre varios frentes hacia redes sociales, mercado hispanoamericano y otra serie de proyectos ciertamente ambiciosos.



Esa presentación me ha permitido conocer un poco más de cerca la empresa, y, sobre todo, su manera de hacer las cosas para poder posicionarme. Teniendo en cuenta que se trata de una guía que suscita, en esencia, partidarios y detractores, tengo que decir que mi postura sigue siendo algo tibia. Es decir, que posiblemente recibiré mamporros de ambas partes. Espero que no de los seguidores de la obra de Juan Ramón Jiménez por el posiblemente desafortunado título.

Entre los aspectos positivos de la guía, y como no podía ser de otra forma, hay que destacar su vocación enciclopédica, y es que, aunque pueda no ser de utilidad a todo el mundo, el hecho de que exista un verdadero “vademecum” del vino en España con una voluntad de exhaustividad como pocas existen en otros ámbitos, es realmente encomiable y sí debe ser muy práctico en el ámbito de la hostelería y la distribución, especialmente, en el mercado exterior, en el que, recordemos, ha de fijarse como objetivo la bodega española que quiera sobrevivir, teniendo en cuenta los parámetros actuales de consumo nacional.

La cuestión se complica cuando a esa enciclopedia le acompaña una valoración de cada vino, y en este aspecto se han suscitado todo tipo de sospechas, controversias y descalificaciones, muchas con poco fundamento y posiblemente injustas en su mayoría.

Miren, yo no creo que haya una trastienda de cata en la que las decisiones trasciendan a lo puramente organoléptico y, sinceramente pienso que las puntuaciones responden todas ellas a una pretensión de objetividad técnica, y ello pese a que la Guía – y esto es lo más polémico- haya aceptado la decisión poco estética – y a mi juicio no muy acertada- de aceptar publicidad de los vinos que puntúa. Como igualmente dije allí, creo que a la mujer del César no le basta con ser honrada, también tiene que parecerlo.

A partir de ahí, el valor de las puntuaciones, no es más ni menos que el que cada uno le quiera dar, aunque no cabe duda de que, tras un prestigio adquirido año tras año, ello tiene una repercusión directa y decisiva en el mercado, en el éxito o el fracaso de una marca e incluso, muchas veces, en los precios del vino.

Tengo el convencimiento de que los catadores de la guía son conscientes de la enorme responsabilidad que supone lo antedicho y que saben que sus valoraciones deben tener un fundamento que las sostenga. Pero entonces, ¿es posible valorar decenas de miles de productos con arreglo a un criterio objetivo? Pues miren, parece que sí, de hecho creo que es la única forma de hacerlo, pues de lo contrario habría tantas valoraciones como catadores tenga la guía.

Y aquí llega el quid de la cuestión, ¿cómo se llega a un criterio objetivo en algo que no es absolutamente técnico?. Me explico. Hay partes de la cata como la intensidad, la franqueza o la persistencia que pueden ser ponderadas, casi medibles, pero hay otras que, a mi entender, son plenamente subjetivas y cuya valoración va en función de los gustos del catador, su experiencia, su interés por la tipicidad... etc.

Recuerdo ahora una interesantísima conversación con el periodista Antonio Casado sobre su etapa de catador de la Guía, años atrás. Él hablaba de que Peñín cataba “a través” de ellos con un criterio uniforme. Es decir, que el profesional debía asumir como propio y aplicar el juicio de Peñín a la hora de valorar un vino.

Pero, hoy que la presencia del Sr. Peñín ya no es el elemento definitorio, y descartado que ninguno de los catadores residentes aplique sus gustos personales- pues así me lo confirmaron-, ¿cual es ese criterio?. Yo fui formándome una consecuencia lógica a lo largo de la presentación, pero preferí esperar a que llegaran los vinos, pues estos suelen hablar por sí solos.

En este sentido, y antes de nada, doy mi agradecimiento a la Guía, no solo por poner a nuestra disposición a cinco grandes, en muchos casos, inaccesibles por precio, sino sobre todo por desnudarse mostrando lo que para ellos es lo mejor de lo que se hace en el país.


No viene al caso hablar de los vinos que se sirvieron uno a uno, pero diré que coincidimos en tres de cinco. Tres vinazos, por cierto. No está mal. Y como creo que a este nivel (97 puntos), el consenso entre los catadores de la guía- con una capacidad técnica muy superior a la mía- habrá sido absoluto, no me cabe duda de que es un servidor el que definitivamente se separa del criterio objetivo en los dos que faltan.

La razón de mi discrepancia estaba clara en ambos casos. La presencia dominante de la madera. Elemento de uso generalizado en la vinificación en España y que, personalmente detesto en un vino cuando solapa lo que puede o debe haber en la viña. Y cuando no, también me suele sobrar. Aparte del roble usado- que para que sea usado hay que estrenarlo-, existen investigaciones muy interesantes sobre otros materiales que también permiten microoxigenar, pero esto tampoco viene al caso.

Lo que quiero decir es que esa nota que la propia guía define con el apelativo de “roble cremoso” como si de un elemento positivo se tratase, para mí es un aditivo que resta. Pero ese es mi gusto personal, que no tiene por qué coincidir, y de hecho no coincide, con el de la mayoría de los consumidores. De hecho, me atrevo a decir que en el mercado éste es un elemento generalmente positivo, que la gente agradece, de la misma forma que rechaza una acidez natural elevada que un servidor, por contra, consideraría placentera.

Extrapolando ese razonamiento, mi consecuencia lógica es que ese criterio objetivo no es otro que el comercial. Pero entonces, ¿qué fue antes?, ¿el huevo o la gallina?. Los gustos generalizados ¿definen la guía, o es al contrario?.

Ustedes dirán.

Yo sólo saco dos conclusiones, la primera, que no he arrojado ninguna luz sobre el asunto. La otra, que es bueno que haya guía, que también es bueno que existamos algunos frikis en ocasiones discrepantes, y que es aun mejor que hayamos encontrado puntos de encuentro como este Live Tasting, iniciativa que agradezco y a la que deseo todo el éxito del mundo.



Si quieren algo más elevado pueden leer la entrada, a mi juicio imprescindible, de Joan, a colación de este asunto, pero que ha derivado en algo aun más interesante. Si no, pueden jugar a ¿dónde esta Wally? con la foto de arriba (Yalocatoyo) y buscar a un servidor.



Por lo demás agradecer a Carlos González (director de la Guía), así como al resto del equipo y al propio Álvaro, haber tenido en cuenta esta humilde plataforma. Si quieren seguir el evento, continúa en Valencia, Barcelona cerrándose de nuevo en Madrid, y en twitter: #guiapeninLIVEtasting.

Pueden contactar con Álvaro (alvaro@yalocatoyo.com) o con Victoria Lara (vlara@guiapenin.com) para más información.


22 comentarios:

Mariano dijo...

Pido perdón por la alineación y los cambios de letra, pero Blogger cada vez funciona peor.

Jorge Díez dijo...

Estoy de acuerdo en líneas generales, Mariano. Soy poco usuario de guías aunque las utilicé (yo las entiendo más como fase de aprendizaje, como pista cuando tu criterio o conocimientos aún son muy escasos) y sigo sus puntuaciones. Y ahí está el meollo de la cuestión, en el peso comercial de esas notas. Como bien dices, difícil ya saber si fue primero el huevo o la gallina y lo que influye la publicidad y otros factores.
Como en algún momento comenté sobre la Michelin para restaurantes, el problema es que a estas alturas la puntuación es más un premio que una orientación y por eso se puede pervertir bastante su función.

David González dijo...

Es una excelente noticia que la guía abra sus puertas a los blogueros, por fin hemos dejado de ser esos frikis malvados que han acabado con el chollo de algunos.

Yo soy de los que compra la guía, con fines muy distintos a los que lo pueden hacer la mayoría, como guía enciclopédica es ideal para saber algo de algunos vinos de los que no hay referencia alguna en ningún sitio, direcciones, nuevas bodegas, vinos.....

Las valoraciones de los vinos?? hay discrepo y mucho, pero seguro que también muchos lo harán de las mías así que esta bien que expliquen que hacen y como lo hacen.

Mariano, gracias por darme un poco de luz sobre este evento del que no tenia muy claro su objetivo más allá de promocionar la guía en nuestros modestos blogs.

Salud

Jose dijo...

Hace unos días leía una revista del sector. Uno de los apartados eran una serie de vinos catados. Consiguieron arrancarme una sonora carcajada, cuando en una de las notas indicaban que la primera vez que lo cataron habían sido rácanos dándole sólo un 18, cuando es un vino que merece, cuando menos un 19

Quod erat demonstratum... }:-)

Saludos,

Jose

Álvaro Cerrada Bueno dijo...

Hola David! muchas gracias por tus comentarios. He de decirte que nada más lejos de hacer una presentación comercial de la guía. Me ha parecido una disertación magnífica de Mariano, al que agradezco desde aquí sus palabras (me enrojezcooo).

Con estos eventos pretendemos que conzcáis la empresa por dentro, y pongáis caras, y toquéis, a los que siempre han estado "ocultos"... Familiaridad, cercanía y sinceridad. Eso es lo que aporta Guía Peñín ahora. Y queremos que lo comprobéis!

David, no estoy seguro si te tengo "fichado"... si quieres, envíame un mail a alvaro@yalocatoyo.com y comentamos, por si te interesa que te tenga informado.

Un abrazo y gracias a todos!

Mariano dijo...

Siempre en el clavo Jorge, y lo del premio mal entendido ya sabemos a donde lleva...

Mariano dijo...

David, totalmente de acuerdo. Por lo demas creo que ya te ha contestado Alvaro.

Saludos y gracias por tus palabras Alvaro

Mariano dijo...

Un 18 Jose, qué desfachatez!

loly - o garfelo dijo...

Hola Mariano. Muchas gracias por visitar mi blog. Yo te sigo hace tiempo aunque no suelo comentar. Un abtzao.

_Guillermo_ dijo...

Genial, Mariano, como siempre...y completamente de cuerdo contigo. Mi opinión es que las guías pueden llegar a ser necesarias, pero en estos días que corren con redes sociales e internet no son ni mucho menos imprescindibles. En cualquier caso es una magnífica iniciativa de compartir con blogueros el funcionamiento interno de estas ediciones.
Un saludo, desde El Puerto de Santa María. Fue un placer conocerte en persona.

Pedro dijo...

Me parece muy interesante e inteligente que se tenga en cuenta a los blogs que, sin hacer ruido, recogen tendencias, opiniones y vivencias del personal. Buena estrategia de comunicación.
Por otro lado, viendo los 5 grandes (por lo que se intuye en la foto), me atrevería a decir que yo tampoco coincidiría en los 5...
Un saludo

David González dijo...

Alvaro, si te digo Adictos a la Lujuria o Vinoscopio?? hemos cambiado algún mail.

Ankabri Gastrónomos dijo...

Una gran idea in lugar a dudas, ahora toca esperar el milagro que lo hagan en Santander

SIBARITASTUR dijo...

aunque es algo que no me importó mucho no me puedo olvidar cuando no hace mucho no sólo eéramos los freaks sino que éramos "indignos" de hablar de vinos, cuando seguramente nos gastábamos mas dinero en vino de lo que gastaba la guía para catar, y eso ya da el "peso" suficiente como para opinar, aunque algunos seamos unos "mataos".
Son otros tiempos y otras personas las que llevan ahora las riendas, por lo tanto vida nueva.
A mi todo esto me suena muy bien , familiaridad, cercanía, ver el trabajo desde dentro. Perfecto, lo acepto, pero también me parece un lavado de cara, nada criticable pero me parece oportuno señalarlo.
Yo al contrario que Mariano, he comprado la guía desde el 07, me gusta, me parece interesante como libro de consulta y como dice David, libro de contacto.
En cuanto a las valoraciones de los vinos hay de todo, unas veces coincido, otras veces creo que hemos bebido distintos vinos y otras pienso que quizá el catador estaba bajo los efectos del Alcohol al ver su valoración. Todo ello me parece normal, ya que todos tenemos una opinión.
También tenemos que tener en cuenta que cuando nosotros probamos ese vino, es probable que haya pasado en la mayor parte de los casos, mas de 6 meses y ya sabemos que eso se nota.
Estoy de acuerdo en todo lo que comenta Mariano, de principio a fin y me reivindico con UN FREAK al que le gusta la acidez - sin pasarse, no como a mariano, jejejeje- y no me gusta el "roble cremoso", que normalmente es roble del caro, aunque también es cierto que no es el mismo el roble de un vino con 3 años y concepción de larga vida que a los 5-6 siga apestando.
Una vez dicho todo esto, me alegro de la iniciativa, espero que sigan en esa línea y que no todo en Madrid, Barcelona y Valencia, que la Guia peñiin es española y no es un grupo Mainstrean tipo U2 de gira mundial visitando ciudades grandes de cada pais.
Alvaro, asturias está en el medio de galicia, santander y león...

SIBARITASTUR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
SIBARITASTUR dijo...

En esa foto también veo a gente que tiene negocios en el mundo del vino, por lo que creo que habría que distinguir entre blogueros sin interés económico e interés económico al que se le añade un blog, no?, Vamos que no son todos los blogs iguales...

Roberto Maravillas dijo...

Hola, aunque hace un tiempo que leo el blog hoy me animo a escribir mi comentario.
A mi la guía siempre me ha parecido enciclopédica, muy interesante como libro de consulta, con las puntuaciones en desacuerdo en algunas, pero me parece normal, el 90% de las muestras son remitidas a Guia Peñin, por lo que evidentemente mandan el "lote de concurso" ese deposito que ha salido tan redondo y que después no tiene por que ser el que compres o tomes en el restaurante. Por lo que explican en la guía de como catan, entiendo que su intención es ser metódicos y seguir unos parámetros, pero si a mi no me gusta el roble dudo que valore un vino que tenga un roble mas goloso que otro.
Pero mi principal duda respecto a la guía es que no se dedican solo a editar la guía, también están asesorando bodegas, en imagen, en comunicación, desconozco si también en enología, pero aunque no dudo que no puntúen mas a los vinos de las bodegas con las que trabajan, si que tendrán una mayor facilidad a conocer puntuaciones y posibilidad de volver a catar esos vinos si la puntuación no es la que creen que se merecen.
Pero me fio mucho mas de la guía peñin que de las asociadas a periódicos.
También creo que tiene razón Sibaritastur que no es lo mismo tener un blog independiente que un blog que es un apoyo de una actividad empresarial, pero en ese saco entran los clubes de vino, reseñas en prensa, guías, tiendas y muchas otras fuentes de información.

Smiorgan dijo...

Llego tarde, pero llego.
A mi todo esto me suena a esa frase, mal atribuida al Quijote, "Ladran, Sancho, luego cablagamos".
Hace nada publiqué en mi blog una nota referente a un evento al que se me invitó, y reflexionaba un poco sobre estos temas.
Como dice Sibarita, ya no somos los frikis desinformados que van por ahí disque sabiendo de vinos y malinformando al posible consumidor? Ahora debemos ser parte del negocio?
No digo que estas iniciativas sean malas, pero en este caso, viniendo de donde viene, mosquean un poco.
Saludos.

Mariano dijo...

Imprescindible no hay nada ni nadie Guillermo. El placer fue mutuo. A ver si me pongo en serio con los Albalá y te comento.

Saludos!

Mariano dijo...

Gracias Pedro, y te atreves a adelantar las posibles discrepancias?... A ver si coincidimos. };-)

Mariano dijo...

Gracias Jorge, por ambas intervenciones. Has dado en un clavo importante todavia no abordado hasta ahora: la confusion entre blogs independientes y los que sirven a una empresa o son una empresa en si mismos. Peliagudo.

Mariano dijo...

Hola Smiorgan,

Lo cierto es que yo me considero igual que antes, un consumidor que dice en voz alta lo que le gusta. No tengo la menor intención de ser considerado prescriptor, y menos ser parte de ningún negocio. Me interesa experimentar, probar, seguir probando, conocer, y si algo me parece bueno, darlo a conocer, a ser posible sin faltas de ortografía. Me interesa lo que me ayude en ese sentido, y posiblemente mucho menos otras cosas. Por eso, por ejemplo, no publiqué la nota de prensa de la Guia, ni publico nunca ninguna otra.

Saludos