miércoles, 28 de septiembre de 2011

Primeras colaboraciones


Antes de nada, pedir disculpas por la falta de regularidad, pero la organización del ranking y el pedazo de obra que tengo liada en casa son bastante absorbentes. Prometo redimirme.

Sin embargo, me ha parecido importante hacer un paréntesis para mencionar a los amigos que han decidido apoyarnos en el certamen. En primer lugar volver a destacar el trabajazo que se están pegando los compañeros de María Fechoría para que todo salga a pedir de boca. Un equipo de profesionales como he visto pocos.

El siguiente apoyo nos ha venido de Galicia 10, un interesantísimo proyecto divulgativo de ocio a nivel galaico que vale la pena conocer.


Por ello les damos las gracias y aprovechamos para recomendar su interesantísimo proyecto.

Tampoco quiero dejar de mencionar a otros amigos como Louzán, Sibaritastur o Alfredo Maestro entre otros, que se han volcado en el Ranking.

Y finalmente a Pedro y a Gonzalo, el backoffice sin el que nada de esto funcionaría.

A todos nuestro más sincero agradecimiento y la promesa de que el esfuerzo valdrá la pena.

Seguiremos informando.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

De lo que tendría que ser cocina rápida, y lo que podría ser un gran Ribera


Antes de nada, quiero aprovechar la ocasión para dar las gracias a todos los que están colaborando y/o participando en el Ranking. Esperábamos una buena respuesta, pero lo cierto es que está siendo brutal.

Si queréis seguirlo un poco más de cerca, también hay concurso en facebook y en twitter (@mil_gourmet).

Pero bueno, volviendo a lo nuestro, iba a lanzar la cuestión de que ocurre cuando tenemos prisa para comer, pero desgraciadamente la pregunta correcta es ¿en qué momento no la tenemos?.

Muchas veces, y hablamos de que la prisa nos pilla en casa, la situación nos lleva a salir del paso, y yo el primero, con soluciones de bocata en el mejor de los casos (un día de estos hablaremos de bocatas más que dignos), y muchas veces con sobres de comida rápida que, en el noventa por ciento de los casos saben igual, a concentrado de caldo, de ese que hacen, seguro, a base de picos y patas de pollo. Sin embargo, de vez en cuando y, claro, gastando algo pero no mucho más, uno encuentra alguna sorpresa muy placentera.

Uno de esos insólitos casos fueron estos orecchiette al tartufo que encontré en el Sánchez Romero. Creo que unos cuatro euros.

¿Los Ingredientes?: pasta, boletus edulis y trufa blanca. Ni colorantes, ni potenciadores del sabor (tampoco sal), ni peta zetas.

La elaboración no podía ser más sencilla. 15 minutos en una medida de agua hirviendo y sal, de forma que al final quedara lo justo para ligar la salsa con una cucharada de nata fresca y un remate de parmesano rallado. Listo.

Al dente, aromática (más boletus que trufa) y muy sabrosa. Posiblemente no hayamos invertido más tiempo y sí poco más de un euro en uno de esos preparados terribles de los que mencionaba antes.

A un plato rápido y directo como este, pues un vino directo (que no rápido), una de las mejores y escasas muestras de relación calidad-precio sin kilos de ebanistería que podemos encontrar a lo largo del Duero y que, en este caso no se encuentra al otro lado de la frontera.


Quinta Milú La Cometa 2009 es un vino de Germán R. Blanco que, como otros de su proyecto, tiene su razón de ser en la idea de un vino de pueblo, que represente el suelo, el terruño y, al mismo tiempo, pueda vestir de elegancia y finura la robustez de los tempranillos en esta zona.

Las diferentes viñas (en propiedad o alquiler, aquí no se compra uva) tienen nombre y apellidos (La Peñuela, Peñasaladas, Trasconvento, Sotillejo, La Selva...) y se vinifican por separado, para que sea la cata quien decida cuánto de cada sitio y cuánto de inox y cuánto de barrica.

Suelos arcillo-calcáreos y arenosos de La Aguilera, cepas con una media de edad superior a los 60 años, densidad de 2200 cepas por hectárea, vendimia manual a principios de octubre y dosis mínimas de sulfuroso.

El resultado, un tinto de vivos y hermosos tonos violáceos, alegre en nariz, donde ofrece un torrente frutal de moras y caramelos de violeta junto con unas notas de cuero y animales que van cediendo poco a poco a un fondo mineral de cierto empaque.

En boca proporciona con robustez lo que sugiere en nariz, potencia bien equilibrada con una buena acidez que da notas de frescura. Taninos algo agrestes todavía que nos hablan de tiempo por delante, aunque el conjunto resulta muy bebible ya. Sin duda un grandísimo vino que se llevó de cine con la potencia aromática de la pasta.

Y que, por cierto, no llega a 10 euros. Aunque no me salen las cuentas por lo bajo, esperemos que se presente al ¡¡¡RANKING!!!

Seguiremos informando, y perdón si doy mucho la barrila...

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Convocatoria: II Ranking Independiente de los 10 mejores vinos por menos de 10 euros


El año pasado, más o menos a estas alturas iniciábamos una aventura dirigida a elaborar un ranking independiente de vinos por menos de 10 euros que, fuera de las más conocidas guías y publicaciones y siguiendo un criterio técnico e imparcial, pudiera darnos algunas pistas de lo que el vino puede dar de sí en este rango de precio.

Con un excelente apoyo técnico y logístico y un magnífico jurado, con bodegueros, enólogos, prensa especializada y aficionados, pudimos desarrollar una rigurosa valoración a ciegas de las más de cincuenta marcas catadas de entre las propuestas por los visitantes de nuestro blog, Y finalmente se extrajo un “top ten” de lo que, a juicio de la media del panel de cata fueron los diez mejores vinos por menos de 10 euros participantes.

Gracias, en especial, a la elevada participación de las bodegas que decidieron someter sus productos a ser valorados conseguimos un éxito inesperado que nos ha animado a repetir la jornada este año.

Así, con nuevas ideas y la ambición de hacer esto un poquito más grande, desde este momento ponemos en marcha la II Edición del Ranking (2011), que queda abierta desde este mismo momento.

Repetiremos la fórmula de participación del pasado 2010, es decir, que serán los lectores quienes propongan los vinos participantes, sin perjuicio de que cualquier bodega que encuentre su marca en el rango de precio y quiera participar, pueda hacerlo directamente. A tal efecto y para que todo el mundo las conozca, dejamos las bases aquí y en el margen para quien lo desee las pueda descargar.

Habrá novedades, muchas sorpresas, y la primera de ellas es que esta vez, nos vamos a Galicia a celebrar la final. Allí contaremos con el apoyo de lujo que nos brindará el Sumiller Xoán Cannas (Nariz de Oro 2004) con el soporte del estrellado Pepe Vieira, su entorno de excepción y muy especialmente la experiencia en la organización de eventos de María Fechoría & Asociados.

Además, al igual que el año pasado, una parte del jurado será seleccionado de entre aquellos lectores que propongan vinos participantes y nos manifiesten su deseo de estar en el panel de cata.

Aunque quedan colgadas las bases* para su descarga, dejamos aquí las siguientes claves:

Plazo para proponer participantes: desde ya, tanto mediante comentarios a este post como por correo electrónico a info@rankingvinos10.com o a la dirección señalada al margen.

Plazo para envío de muestras: Desde el 16 de Septiembre al 31 de Octubre

Celebración de la cata: 5 de noviembre en Pepe Vieira: Camiño da Serpe

Publicación del resultado: en las dos semanas siguientes a la cata.

Entrega de Premios: 26 de noviembre. Aquí habrá sorpresas, y hasta ahí puedo leer...


Solo reiterar que el objeto de este certamen es aportar algo a todos los que pasan por aquí, y su éxito depende especialmente de quienes en él participan.

¿A qué esperas?.


*Nota aclaratoria de las bases: No se excluyen de la participación en el certamen los vinos generosos ni ningún otro en función de su grado alcohólico o su elaboración, siempre que el producto en cuestión tenga la consideración legal de vino.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Hoy cenamos en Casa (de comestibles)

No sé si fue a través de Pantagruel, de Daninland, o tal vez por medio de algún otro compañero bloguero en Galicia, el caso es que hace ya algún tiempo descubrí el blog de un lugar llamado Casa de Comestibles.

Como comprobarán los que se asomen al enlace, lo que allí se ofrece, tan sencillo, y sin embargo mucho más que lo que puede dar de sí la web de un restaurante. De hecho, no había conocido hasta el momento a ningún profesional de la gastronomía dispuesto a desnudar tanto su trabajo ante el gran público. Por eso y porque la obsesión de su autor por la meticulosidad en la elaboración y la calidad de la materia prima parecía alcanzar lo talibán, cada vez eran mayores mis ganas de visitar el restaurante, pero pocas las oportunidades de acercarme por Coruña.

Hasta este verano, claro, en el que la boda de unos grandes amigos a los que deseo lo mejor, me obligaron a volver a la Ciudad Herculina. Así que, aprovechando la ocasión me puse en contacto con el chef para arreglar un pequeño recorrido por su carta. Todo fueron facilidades, y allí nos presentamos.


La Casa se encuentra en una calle algo inhóspita, donde casi antes de traspasar la puerta de entrada, flanqueada por unas adorables ventanas sacadas de otro tiempo, uno atisba campo, serenidad, cocina de abuela. La abrimos e inmediatamente estamos en el centro del restaurante, rodeados por las cuatro mesas que forman el comedor y con una pequeña cocina completamente a la vista. Ahi nadie puede esconderse.


Uno esperaba encontrarse allí dentro a un treintañero algo chalado, posiblemente con melenita o una perilla muy cuidada y el componente algo friki inherente a un tipo que se embarca en una aventura de este calibre. La sorpresa fue cuando nos encontramos cara a cara con José María Jordán, un tipo a lo Goyo Manzano, con ya unos añitos en el mundo, y también en esto de la gastronomía.


Tras hablar con él un rato, uno se da cuenta de que reúne cualidades que pocas veces se ven en un chef, por un lado la serenidad del que ya las ha visto de todos los colores y ha pasado por muchos fogones, por otro lado una tremenda humildad y, finalmente, la asombrosa inquietud de quien, como si acabara de montar su primer restaurante, todavía no ha alcanzado su auténtico propósito, y créanme que el verdadero sueño de cualquier chef que ame la cocina es cocinar para cuatro o cinco.

Solo quedaba contrastar todo esto en el plato, aunque la premisa que nos dio con la mantequilla de albahaca untada sobre el pan elaborado en su propio horno, dejó el listón bien alto.


Perfecto el marinado de los hermosos bocartes que nos presentó acompañados de un acertadísimo replicante suave del salmorejo.


De ahí pasamos a un estofado de habas con unas zamburiñas vuelta y vuelta.Perfecto el punto de ambas y un torrente de sabor, y continuamos con un exquisito calamar de potera que demostró, primero, que hay categorías de cefalópodo y, segundo, que manejando bien la plancha, se puede cortar como si fuese mantequilla.Llegó entonces mi favorito de la jornada, un San Martiño (pescado de roca) acompañado de una deliciosa bullabesa de huevas de erizo. Un caldo concentradísimo que era puro sabor, y que demuestra una cocina de fondos, pausada y reflexiva. Una pasada.

Terminamos el capítulo salado con un suculento steak tartar con foie escabechado y mostaza antigua. Soy un aficionado a este plato, siempre que lo hay lo pido, y les digo que este es el corte más fino que he probado nunca. Terminamos con un par de postres, uno más fresco, de helado de coco con mango, y otro más contundente un savarin de almendra y haba tonka, aunque su factura era francamente original y muy bien acabada, nos pilló ya fuera de combate.


Acompañó todo el menú un Rosado de Privat, monovarietal de mataró, que sin excesos golosinoides, con buena acidez y con una burbuja muy bien integrada, estuvo a la altura del menú en todo momento.


Por cierto que la carta de vinos demuestra rebeldía y muchas inquietudes, quizás algo limitadas por las dimensiones del local, pero qué quieren que les diga, yo prefiero cuatro referencias entre las que me cueste- como me costó- escoger, que quinientas llenas de condes, duques y marqueses ante las que el cuerpo suele pedirme una caña bien tirada. Creo que tardaré en volver a esta Casa lo que tarde en volver a Coruña, o quizás menos.



Por cierto, cambiando totalmente de tercio, avanzar que el próximo post será, salvo imprevisto, para convocar la II edición del Concurso de los 10 mejores vinos por menos de 10 euros. Hay trabajo, ilusión y muchas sorpresas, desvelaré la primera y es que en esta ocasión, nos llevamos la final a Galicia, y hasta ahí puedo leer...




* Gracias a Pedro y al propio José María Jordán por las fotos. Mi cámara se puso en huelga esa noche.

martes, 6 de septiembre de 2011

Pistas veraniegas 2011


Como el lector habitual vendrá advirtiendo ya, un servidor acostumbra a justificar la ausencia veraniega en la plataforma con un pequeño resumen de lo que ha venido a deparar el periplo estival, y en este 2011, que nos ha traído alguna novedad que otra, no podía ser menos.

Algunas experiencias serán desarrolladas en las próximas semanas, otras no, pero la sensación general es que la crisis es el verdugo de algunos, pero también el acicate de otros para agudizar el ingenio y conseguir salir adelante con una loable propuesta gastronómica.

La primera de ellas, cronológicamente hablando, fueron un par de recomendaciones del compañero Smiorgan durante nuestra corta pero intensa visita al levante. Hablamos, en primer lugar, del restaurante El Racó del Pla, un rincón al que hay que ir ex profeso, por que si no lo encuentras, en la línea más clásica de la arrocería alicantina, pero donde el culto al cereal, desde el planteamiento más humilde, nos permitió disfrutar de diferentes arroces, tanto secos como melosos, con la nota común de un punto perfecto y unos fondos de producto bien trabajado y paciencia y todo a un precio difícil de batir.

Nada que ver con algunos chigres de nuestro centro de operaciones en El Campello hechos para engañar al turista a base de croquetas congeladas y facturas falseadas. Si pasan por allí y quieren saber donde no ir, no dejen de preguntarme...

También recomendación del amigo Smiorgan, conocimos a César Anca y su propuesta de tímida vanguardia sin estridencias, pero al alcance de todos los públicos. Allí probamos, entre otras cosas, un divertidísimo falso tomate para untar que fue el trampantojo del verano. Plato perfecto para triunfar con una chica...

Ponemos el necesita mejorar en su carta de vinos, especialmente en lo que a blancos se respecta, que no difiere demasiado de la de cualquier otro asador de la zona, sobre todo por aquello de que la inquietud debiera de notarse también ahí.

Tras un calor de muerte huimos al siempre agradable refugio asturiano, allí nos encontramos con la nueva tienda de Germán R. Blanco y como siempre hicimos acopio para el duro invierno. Hay de todo, pero le tengo especial gana a la última creación de Rara de Raro que no es ni más ni menos que una sidra... ya les contaré cuando la pruebe.

También nos volvimos a encontrar con Jorge (alias Sibaritastur) y algún otro diletante, y allí libramos una batalla a ciegas entre Galicia y Borgoña. ¿El resultado?. Pueden consultar el Facebook de Jorge. Mi voto particular fue para un curioso Pinot Noir de Rías Baixas. Y hasta ahí puedo leer...


Esto, en Oviedo.

No muy lejos, en Avilés, conocimos el Centro Niemeyer y vista la ruptura- esperemos que temporal- de su proyecto gastronómico, volvimos a recaer en el Llamber que, sin muchas variaciones tras la visita anterior, se mostró asentado y exquisito en todos sus platos. Un must en Asturias.

El descubrimiento de la visita fue un hermoso pueblo costero llamado Tapia de Casariego y su restaurante Palermo, que nos hizo una memorable degustación ad hoc de su propuesta de producto y minuciosidad sin barroquismos en la elaboración, y además a un precio muy ajustado.

De allí no tardamos en dirigirnos a Galicia, no sin hacer parada técnica en Ribeira Sacra y visitar la viña de José María, donde, además de aprender sobre el drama entre la maduración alcohólica y la fenólica, descubrimos un poquito de aquello a lo que puede llegar ese misterioso vino que es Régoa 2007.

Descubrimos de paso la interesantísima cocina y las instalaciones del Palacio de Sober, un Gran Lujo que han montado a todo trapo en plena Ribeira Sacra. Posiblemente la mejor opción para el que quiera parar por allí sin escatimar.

Llegamos finalmente a Pontevedra y hacemos parada técnica en Bagos, como no, y descubrir allí dos tintos de verano, pero sin gaseosa, con pura frescura incorporada, uno por la caiño, que sumada al sousón nos da una rara avis llamada Algueira Fincas.

El otro es un 100% Brancellao 2006, también conocido como alvarello, que me dejó cautivado, que constata la fe que un servidor tenía en esta variedad y que es para mí la mejor elaboración probada hasta el momento de los señores de Dominio do Bibei.

Nuestro periplo fue acercándose a su fin en la ciudad fronteriza de Tui, donde disfrutamos de un maravilloso enclave gastronómico llamado Silabario que, entre otras cosas que más adelante comentaremos, nos brindó la mejor empanada de bonito (fresco, ojo) de la que no guardo superior en la memoria.

Y que mejor que rematar la jornada con una subida al monte de Santa Tecla, no muy lejos de donde termina el mundo.



Galicia entre copas, SEGUNDA EDICIÓN

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