jueves, 25 de noviembre de 2010

Final del Ranking

Definitivamente, el I Ranking Independiente de Vinos de menos de 10 euros, sale adelante y tendremos gran final.

Todo hay que agradecerlo a las bodegas que se han decidido a desnudarse para enviarnos sus muestras, a los catadores que se han ido comprometiendo, al vigneron Alfredo Maestro, que se ha volcado con la iniciativa y a David Comas, que nos ha puesto a disposición su casa, el Restaurante Vianda, para que el evento tenga un lugar de celebración a la altura de las circunstancias.

Tenemos el firme propósito de llevar a cabo el certamen con la seriedad que merecen los participantes, pero siempre en un ambiente distendido y relajado, porque la intención también es disfrutar de la experiencia y de la compañía.

Así, el sábado, 18 de Diciembre, en el restaurante Vianda, tendrá lugar el evento con la siguiente agenda:

11:30 Presentación y reparto de hojas.

12:00 Cata ciega de las muestras, dividida en categorías. (Espumosos, Blancos, Rosados y Tintos)

15:00 (Junto con los que quieran quedarse) Disfrutaremos del menú degustación configurado, ad hoc, por David y que supone un recorrido por los clásicos y algunas novedades de su carta:

Aperitivo Vianda

Lámina de Presa Iberica Ahumada con Helado de Mostaza
Bogavante Frito Con Tartar de Tomate
Huevo a baja temperatura con Setas de Temporada

Milhojas de Corvina rellena de Txangurro

Lomo de Ciervo con salsa de Mostaza

Los tres cubos.

Bebidas, cafes, incluido.

Precio 35 euros ( iva incluido )

17:00 Lectura de las puntuaciones y descubrimiento de las muestras.

En los días consecutivos se publicará el ranking de los 10 primeros junto con el resto de finalistas.
La participación se reducirá a 18 catadores, que deberán confirmar su asistencia antes del 13 de Diciembre.

Eso sí, si le interesa asistir a la cata, no lo deje para mañana porque queda poco sitio.

martes, 23 de noviembre de 2010

Sin Cobertura

No he tenido la suerte ni el placer de conocer a Gonzalo Gonzalo, pero aparte de enólogo y de un auténtico genio a contrecourant, debe ser un friki de envergadura. Mola.

Para quien lo le conozca, se trata de un viticultor de Fuenmayor (La Rioja) que un buen día se lió la manta a la cabeza , desde el colectivo the wine love, y con poca ayuda, más allá de la que prestan la tierra, el viento y el buen humor, se puso a elaborar vinos diferentes.

Fruto de esa iniciativa, y en honor a los banqueros que le denegaron el crédito para llevarla a cabo, sacó "El Gran Cerdo", un tinto del que poco puedo decir, porque todavía no he conseguido echarle el guante, pero sí he topado, como obsequio de un gran amigo, con otra de sus deliciosas excentricidades.

La criatura en cuestión se llama No Phone, cuyo nombre alude a una finca, sin cobertura telefónica, donde sobreviven las cepas de tempranillo, viura y calagraño que conforman este coupage.

Cultivo ecológico y vendimia tardía de uvas ya pasificadas. Con ello uno podría pensar a priori en un vino dulzón y empalagoso. Nada más lejos de la realidad gracias a la variedad calagraño, autóctona de los viñedos viejos riojanos, que destaca por su baja concentración de azúcares y elevada acidez.

El mosto fermenta en roble durante dos meses, pasando después al depósito en el que seguirá macerando con levaduras muertas durante otros seis meses. En esta añada 2007 se elaboraron 650 botellas.

El resultado es un vino caoba brillante, casi naranja, de reflejos dorados y con una nariz muy compleja de manzanas asadas, naranja escarchada, almíbar, coco fresco y ese anís de las tortas de aceite. Día tras día va sacando cosas distintas. Chocolate con leche, cera, ciruelas, cueros. Desconcertante.

Lo mejor en boca, donde se muestra amplio, fresco, en absoluto licoroso. Dulces, ácidos y elegantes amargos conviven en perfecta armonía. Es como una gominola de las buenas (hay pocas).

Su soberbia acidez hace que los 14º que ostenta pasen absolutamente desapercibidos.

Vuelven sus tremendos aromas, esta vez en forma de azafrán tostado. Largo, opulento, goloso pero no empalagoso. Cítrico.

Su final es profundo, reflexivo. Mieles, castañas en almíbar y otra vez las naranjas escarchadas.


Desde luego, para disfrutar este vino, mejor quedarse sin cobertura.



En breve, más datos de la gran final.

martes, 16 de noviembre de 2010

Poema de dim-sum, allioli y alvarinho

Aunque el principal requisito de un plato, es que esté bueno, no podemos negar que la comida entra por los ojos. La estética en la cocina cobra cada vez más importancia, fruto tanto de la nueva cocina, como de la influencia de la gastronomía oriental, y sobre todo la japonesa, especialmente preocupada por el aspecto visual.

Los mercados no son ajenos a esta tendencia, y por ello proliferan cucharitas, vasitos, imponentes vajillas y elegantes pizarras en la que presentar preparaciones. Aunque uno es consciente de que lo envuelto es más importante que el envoltorio, no ha podido evitar sucumbir a la coquetería de ciertas presentaciones. De hecho, reconozco que en muchas ocasiones es la compra de un nuevo artilugio de presentación el que me mueve a preparar un plato.

Tal es el caso de estos cestillos de bambú individuales que encontré en Carrefour por dos euros y pico. Es evidente que su objetivo es más estético que culinario, pero dan muchas ideas. Recordé entonces la visita a Diverxo y saqué una idea de Dim-Sum.

Lo primero que hice fue descongelar (el día anterior) una butifarrilla de rabos de cerdo que habíamos preparado en otra ocasión.

Con unas gambas, cebolla bien pochada, jengibre rallado y un poco de salsa de soja, hacemos un salteado en el wok, a fuego bien fuerte para evaporar todo el líquido sobrante.

Por otro lado, hidratamos unas obleas de arroz (si no tienen una tienda oriental cerca, donde son mucho más baratas, existen las Blue Dragon en el ECI, o incluso Alcampo o Carrefour las venden con su marca blanca), las secamos bien y rellenamos con una rodaja de nuestro “embutido”, sobre la que disponemos una cucharada del salteado.

Cerramos como si fuera una bolsa de tela, humedeciendo los cierres con los dedos mojados en agua tibia para sellar bien. Colocamos de fondo en los cestillos un par de hojas de hierbabuena y, sobre ellas, los dim-sum.

Como aderezo preparamos un allioli (puede comprarse preparado, pero que sea del bueno, ese que está en la nevera del súper y que no tiene huevo) que mezclamos con una pizca de aceite de trufa y rematamos con unas rodajas de trufa envasada (hombre, si la tienen fresca, mejor).
Como este papel de arroz no necesita cocción, basta con que se caliente, así que colocamos los cestillos en la vaporera eléctrica, en la opción de mantener caliente. En ausencia de vaporera, nada más sencillo que disponer en una rejilla sobre una cacerola con agua caliente a fuego bajo.

Sólo queda emplatar los cestillos junto con el mojo y unas hojas de hierbabuena para coger el dim-sum, que se come con la mano mojando en el allioli de trufa.

Está mal que yo lo diga, pero me sorprendí a mi mismo con lo rico de este plato (más que vistoso).

Y para un plato estético, que entra por los ojos, pues un vino que empieza entrando por el oído. Su nombre, Poema. Su argumento, albariño, o más bien alvarinho, pues sus raíces se encuentran en Melgaço, más allá de una frontera irrelevante para el terruño pero que todavía es significativa a la hora de definir formas de elaborar. Vides que disfrutan de suaves nieblas matinales, aire del atlántico y poderosos atardeceres en altura y contundencia.


Así las cosas, estos versos en forma de no más de 4.000 botellas al año, se elaboran de manera tradicional, criando sin madera en sus propias lías largo tiempo, en ausencia de prisas; lo que permite que hoy podamos disfrutar en plenitud de este Poema 2005. Lejos de su carácter de vinho verde, se muestra pajizo, casi dorado, mostrándonos al cerrar los ojos flores secas, corteza de limón y salsa de soja, notas de suave oxidación que se presentan como hermosas arrugas de experiencia acumulada. Su intensidad va aumentando a medida que la temperatura aumenta. No se acobarda al pasar los 12 grados y va enseñando notas de miel.

Pero su músculo se hace presente en boca, seca pero untuosa, con buena acidez y un fino amargor que deja recuerdos de té verde y tónica. Complejo, sinuoso, vivo en definitiva. Persistente. Francamente particular y un elegante compañero de viaje de estos Dim Sum que se deslizaron a toda velocidad, igual que la botella.
Por cierto, no se olviden del ranking. La cosa va bien, y parece que tendremos gran final...

jueves, 11 de noviembre de 2010

El espectáculo debe continuar: regreso a Allo e Aceite

Aparcamos momentáneamente el concurso de vinos para volver a la dinámica habitual, pero adelanto que la cosa va bien, y esa gran final está casi asegurada. Que no decaiga, pues todavía se admiten propuestas, pero como dice Iñaki: The show must go on...

Así las cosas, hay determinados lugares en los que uno ha disfrutado tanto que se siente en la necesidad de volver. Si su dueño es un amiguete, Pablo Romero, del gupo Nove, y además se ha cambiado de local (donde le visitamos con anterioridad), volviendo de la villa de Marín a Pontevedra, en un local, por cierto, mucho más acogedor.

Una entrada elegante, una hermosa barra, a mi juicio desaprovechada, y en la que se podía hacer un poco de gastro-bar (odio el palabrejo, pero todo el mundo lo entiende) y ofrecer una carta curiosa de vinos por copa. Lo siguiente que separa la cocina, que se permite ver al comensal, es una tremenda plancha con enormes posibilidades, y separado por un vistoso perchero y nobles maderas, un agradable comedor separado en dos ambientes.

Las mesas, bien espaciadas entre sí, y de minimalista elegancia, permiten un ambiente íntimo y sin molestias, del que disfrutamos mientras revisábamos la corta pero bien escogida carta.

Ya decididos, Pablo entretiene nuestra espera con una rica espuma de Gin-Tonic, muy efectiva para refrescar y abrir el apetito.

Empezamos, como no, con las ya recurrentes croquetas que el chef borda. Choco y bacalao, perfectas. Crujientes por fuera, cremoso interior y, sobre todo, muy sabrosas.

Seguimos con las vieiras crujientes con ajoblanco. Se confirma el excelente manejo de Pablo con los reboces y las frituras. De nuevo muy crujuentes por fuera y perfectas en su punto por dentro. El contrapunto semiácido y cremoso del fino y suave ajoblanco, muy bien buscado. Buen plato.

Y en el plato principal, mientras mi novia se decantó por un solomillo de ternera con boletus (todo lo correcto que puede ser un solomillo), servidor dejó su elección en manos del chef, que, muy atrevido, me presentó una amenazadora lengua de buey del Valle del Esla estofada, cuyas imágenes no expongo por no herir la sensibilidad del público más impresionable.

Pero es que uno, amante de la casquería fina, adora la lengua. Es un plato que mi madre nos hacía (y bordaba) con cierta frecuencia, pero que, en efecto, no vale para todos los públicos. La de Pablo, pues una de las mejores que he probado en dura competición con la de la infancia (que siempre juega con ventaja). Sabrosa, perfecta en su guiso y jugosa como pocas carnes. Bastaba depositar el cuchillo sobre la pieza, para que éste se deslizase y la atravesara por completo.

Eso si, la ración, generosa hasta lo exagerado, me dejó K.O.

Menos mal que nos acompañaba un soberbio Leirana Barrica 2008, en la que, para mí, es la mejor añada que ha vivido este albariño. Fragante, mineral, cítrico, complejo. Con la madera aun perceptible, pero que se ve vapuleada por una fruta y una rocosidad rotundas, aun crudas en exceso y no aptas para todos los públicos, pero disfrutables ya.

Válido para acompañar unas vieiras, un estofado de lengua, o un jabalí, vivito y coleando si se lo echan. En una palabra: frescura. En dos: im-presionante.

Rematamos la sesión con un postre también fresco (no andábamos ya para torrijas que, por cierto, son la especialidad de la casa), esta alegre espuma de limón con granizado de ron añejo y helado de mango. Uno de esos postres que se acaban rápido y que piden continuar con un combinado. Lástima que hubiésemos quedado después y no diera tiempo para esas licencias… tal vez la próxima.

Si no recuerdo mal, la cosa se resolvió por unos 80 euros en total. En relación con lo disfrutado.

Un notable alto.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Gran Final?

Visto el éxito de propuestas que hemos podido ver en los comentarios al post anterior -y que aprovecho para agradecer a todos los participantes- se me ha ocurrido un colofón con el que pasar un buen rato y, de paso, ponernos caras.


La idea sería rematar este pequeño certamen con una cata de los vinos finalistas para que pudieran ser puntuados "tipo eurovisión" de manera que la valoración nos permitiera establecer el ranking definitivo, todo siempre en un tono relajado y de diversión, que, al final es lo que se pretende.

Como es lógico, para organizar el evento (de lo que un servidor se ocuparía) hace falta un mínimo de asistentes. La cosa sería en Madrid o alrededores y un día del fin de semana del 11 o del 18 de diciembre.

Interesados en asistir pueden escribir aquí un comentario al efecto o enviarme directamente un correo (mfisacm@hotmail.com) sobre su preferencia de fecha.

¡Espero vuestras noticias!

jueves, 4 de noviembre de 2010

Los 10 mejores vinos, por menos de 10 euros.

Empezamos a ver luz al final del camino. Nos vamos haciendo paso entre las cajas y, poco a poco, empezamos a recuperar nuestra vida anterior y con ella este blog que tanto me disgusta abandonar.

Aprovechando los cambios y un regreso- espero- con más fuerza, creo que es un buen momento para una iniciativa que tenía ganas de abordar desde hace tiempo. Y qué mejor oportunidad que esta para darle algo de frescura haciéndola más participativa.

La idea es que en esta situación de crisis que nos atenaza, y con unas navidades cerca en las que apretarse el cinturón, puede ser interesante un Ranking de Vinos que nos oriente en las compras para las fiestas, sobre todo en aquellos casos en los que el presupuesto para vino ha de ser ajustado.

Si en años pasados hemos dedicado un post al efecto, me gustaría hacer otro este año más participativo. Por ello, y desde este momento, se admiten recomendaciones de todo aquel que pase por aquí, sugerencias de profesionales, bodegas o distribuidores que nos quieran hacer llegar sus muestras, reseñas interesantes que hayáis visto o leido, y, en definitiva cualquier idea que se os ocurra. Por el momento, la única regla es que los vinos no han de superar en el mercado el precio de diez euros y que el post se publicará el 17 de diciembre, por lo que el 16 la lista estará cerrada y todos deberán haber sido probados entonces.


Los diez mejores vinos, por menos de 10 euros. Pueden ser nacionales o extranjeros, blancos, rosados, verdes o tintos, espumosos o tranquilos, generosos o tacaños...

Espero vuestra participación, tanto en comentarios a este post como a la dirección de correo electrónico que aparece al margen. Como el navegante prefiera. Lo que salga, será gracias a vosotros.

Y qué mejor momento que este para felicitar a David por el nº 1 en esa lista Wikio. Un premio al trabajo bien hecho y a un compromiso del que aprender.

Galicia entre copas, SEGUNDA EDICIÓN

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