martes, 5 de octubre de 2010

La supervivencia en la sierra y una vinoteca de excepción

Lástima que haya sido el sorprendente cierre de un buen restaurante amigo el que me haya empujado a buscar desesperadamente un sitio más en el que disfrutar de una buena cena en los aledaños de la gastronómicamente desértica Villalba.

Aunque no puedo decir su nombre, ya que el proyecto aun tiene salvación si algún capitalista arrima el hombro, sí diré que siempre es una mala noticia que un sitio donde se hacen las cosas bien, no prospere y mientras tanto haya otros que estén haciendo el agosto a base de servir bazofia.

Evidentemente, es un error abrir un restaurante sin un proyecto de empresa sólido, pero tampoco es menos cierto que algún problema de criterio hay en el consumidor medio cuando un establecimiento que sirve cocina elaborada, de calidad, con producto excelente, encima a buen precio y en un paraje de ensueño no llena, y ello a escasos kilómetros de decenas de restaurantes donde hay que reservar con un mes de antelación.

Hecha la reflexión continúo con que la búsqueda, condicionada por dicho cierre, me condujo, tras buscar y buscar, a un fantástico descubrimiento en Torrelodones. El sitio en cuestión se llama El Fogón de Baco, con el enólogo Miguel Ángel Galán al frente.

Como el común de los mortales pudiera imaginar, se trata de un restaurante donde el vino adquiere un especial relieve. Solo que aquí, a diferencia de algún que otro bandido, se lo toman en serio. En la vía principal de Torrelodones se encuentra este rinconcillo, muy íntimo y acogedor, en el que apenas caben seis mesas, correctamente separadas, eso sí (de estar en Malasaña habrían hecho sitio para el Orfeón Donostiarra). Una luz muy tenue (pido perdón por las fotos) y un servicio profesional y muy discreto hacen de este un lugar perfecto para una cena de dos.

La oferta se centra en el producto de mercado (muchas veces el meollo está fuera de carta) y en una importante variedad de quesos; y su versatilidad permite probar varias cosas para compartir o, incluso hacerse uno un pequeño menú degustación, aunque lo más fuerte está en la carta de vinos, bastante completa, selecta, y, sobre todo, tremendamente atractiva por sus precios.

Empezamos con un surtido de croquetas, de lacón, de espinacas y piñones y de cabrales. Aunque buenas todas, decir que las de lacón eran especialmente sabrosas y equilibradas. Un bocado francamente agradable.

Seguimos con unas vieiras con salmorejo que sorprendían por estar en su punto, y nada de recocidas, lo que es difícil de encontrar en cuanto uno cruza el Padornelo (o a veces ni eso). Un bocado meloso y sumamente agradable, que además venía aderezado con un fino salmorejo que le daba alegría a la vieira.

Y pasamos a los principales, donde, mientras mi novia se decantó por algo parecido a unos ravioli que no recuerdo bien, yo decidí recrearme en mi vicio casquero con unas deliciosas manitas de cerdo rellenas de setas. Una delicia 100% colesterol para olvidarse de dietas que, para rematar, venía acompañada de unas patatas paja bien crujientes. Muy melosas, con un fondo sabroso y consistente pero para dejar K.O a cualquier corredor de fondo (aquí me di cuenta de que el flash podía ser de utilidad, aunque siempre da un poco de palo usarlo, y más en un sitio tan pequeño).

Aunque bien con todo, especialmente sembrado estuvo con las manitas un Fritz Allendorf Spatlese Trocken 2005, productor de Rheingau que desconocía, responsable de un impecable riesling que se mostró limpio, mineral, muy bien equilibrado, tirando más a lo seco y con chicha suficiente como para sostener las manitas sin despeinarse.

De postre compartimos un Tarta-tatín de Manzana solvente (es dificil superar el precedente que uno guarda con el de Carlos de La Cave y la versión de Le Petit Bistrot), y no pudimos evitar disfrutar de la kilométrica carta de ginebras que el local posee.

Todo un ceremonial digno de ser disfrutado por sí solo, el servicio del destilado es tan llamativo como prometedor de un Gin-Tonic algo barroco, pero de excelente calidad y muy bien preparado.

No es difícil cuando se dispone de una neutra Fever Tree y de una ingente variedad de ginebras que nos permitió descubrir esta soberbia Magellan que seria, seca y con el punto justo de perfume, dio la puntilla a una excelente velada.

El tema se resolvió por menos de noventa euros en total (dos personas), precio que me parece ajustado y francamente atractivo tal y como anda la susodicha RCP en la zona de Torrelodones, bastión pijil con un criterio algo distorsionado.

Desde luego volveremos.

22 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

Mariano, ese riesling de que rango de precios anda?. Si que sorprende que tengan botellas con esos "años" encima, no?

Pachi dijo...

Con las croqetas de lacon y las manitas ya estaba convencido, pero una buena carta de ginebras ya le pone en la lista de sitios a visitar.El precio me parece mas que bien, aunque como preguntan por aqui, habria que saber a como cotizaba el vino.

Antonio Lopez dijo...

no entiendo eso de spätlese trocken
entiendo que esa clasificacion se hace en base al azucar residual, entonces o es spátlese o es trocken no??
ando un poco perdido, a ver si alguien pone un poco de luz a este pobre ignorante

SIBARITASTUR dijo...

lolo,spätlese se refiere al grado de madurez de la uva, en este caso es "vendímia tardía" y está elaborado en seco, pero pueden ser dulces o semidulces y son mas corpulentos que un Kabinett y menos que un Auslese.

Vicente V dijo...

El sitio desde luego merece la pena. Yo cené ahí hace un par de semanas y doy fe de que las vieiras son un bocado exquisito. Probé también un foie escandalosamente bueno, y redondee con un lomo de atún con el que aún sueño. Sin duda, volveré.

Antonio Lopez dijo...

ah, muy interesante
gracias sibarita

Smiorgan dijo...

Buena pinta todo Mariano. Lo de las vieiras con salmorejo es un punto (la vieira, uno de mis mariscos preferidos sin duda ninguna, muy maltratado en muchos sitios). Y esas manitas...madre mía.
Voy pillándote. Para casi cualquier carne con salsas untuosas y cremosas, tiras de blancos de alta acidez, lo que tiene toda el sentido del mundo. Crees que un tinto joven de buena acidez, tipo algún Mencía o Ribeiro iría bien?
Saludos.

Anónimo dijo...

Mariano, me encanta tu manera de contarnos tus emociones a través de la descripción de lugares, viandas y caldos... son las 7 de la mañana y me ha entrado hambre!!!!
Todo queda apuntado.

Un ECO besote en revisión

Claudia dijo...

Bueeeno, no conocía vuestro blog pero me he quedado encantada (aunque creo que el mileurismo no da para muchas aventuras de estas, al menos no el mío). Busco emular las posibilidades del sibaritismo en casa, donde todo sale mucho más económico y recientemente he descubierto que una gran opción para mezclar las ginebras premium es la tónica schweppes: es más carbonatada pero tiene un buen equilibrio de dulzura y amargor. Antes, por aquí tenía una Hendricks y una London, ahora sigue yendo muy bien con Seagrams. Un saludo!

José Luis Louzán dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Luis Louzán dijo...

Como te cuidas puñetero... (and family claro ;-) )
Le paso coordenadas y demás datos a mi cuñado que será por ahora quien aproveche tus recomendaciones en la capital. Tremendos sitios, si señor...

Lo de las ginebras me parece también digno de elogio. Para la mayoría de la hostelería, tras un "tiento" a las mas novedosas, todo se quedo en un par de novedades, del tipo Hendricks o Citadelle y santaspascuas.
Agrada ver que algunos espacios han seguido profundizando en la variedad y en el resto de Parafernalia del Gin Tonic... demuestra interés en las cosas, tan de desear en la hostelería.

Mariano dijo...

Jorge (Sibarita) y Pachi, creo que la respuesta vale para los dos.

Uno de los aspectos más destacables del local, es la carta de vinos y sus precios, que son directamente de tienda. Este riesling rondaba los 20 euros. Para haceros una idea sobre un vino más conocido, Albariño Pedralonga 12 euros...

Saludos,

Mariano dijo...

Hola Antonio,

Creo que el Sibarita ya ha contestado a lo que planteas. Sin embargo yo añadiría un aspecto muy importante que tenemos que tener en cuenta al leer una etiqueta alemana, y es que Spatlese (igual que kabinett o que Auslese) no hacen referencia al azúcar residual del VINO sino al peso del mosto, es decir, al AZUCAR EN LA UVA, ergo el dulzor (o no) del vino dependerá de si esa azúcar ha fermentado o no. De ahí lo de trocken y el carácter seco del vino.

Yo siempre digo que lo más seguro para hacerse una idea de ese dulzor, es mirar el grado alcohólico, pues cuanto menos grado más dulzor y viceversa. A partir de 11% los riesling tienden más a lo seco en virtud de su soberbia acidez. Este tenía 12%

Saludos!

Mariano dijo...

Hola Vicente,

Desde luego habrá que repetir cata también allí, y a ver si la próxima vez me puedo quedar a cenar.

Saludos,

Mariano dijo...

Hola Smiorgan,

Hombre, hay otro aspecto que me inclina también a los blancos, y es la sencilla cuestión de que mi novia no toma tintos. Su paladar no soporta el tanino.

Fruto de esa adversidad he tenido la suerte de descubrir excelentes maridajes con blancos que todos, a priori, hubiéramos rechazado, a parte de confirmar que lo mejor que hay para una carne grasa o gelatinosa, es un vino agil que limpie la boca y refresque con acidez y no un tinto pesado, cargado de madera y con mayor grado de alcohol, que lo que hace es hastiar.

Tambien hay que decir que, puede que en ocasiones me pierda interesantísimas armonías con tintos por ese handicap, aunque siempre he pensado que gustándome ambos, hay más abanico de aromas y texturas en los blancos.

Y de lo que comentas, buena opción, aunque por frescura me quedo con ribeiro (y ni loco con un mencia RS si es 2009, ¡qué horror de añada! que comentaré en el próximo post).

Mariano dijo...

Gracias por el comentario Compi. A ver si te vienes por los madriles y conoces alguno de estos sitios.

Otro besote!

Mariano dijo...

Hola Claudia, pues para tónicas mileuristas, la excelente KAS (si la encuentras, es complicado), y la del Lidl, ya comentada en alguna ocasión. Un triunfo.

Saludos y bienvenida.

Mariano dijo...

Louzan! Bandido! Has cambiado de teléfono? Te he llamado 2 o 3 veces y no hay manera...

Pásale las coordenadas a tu cuñao... y a ver si te pasas tu también, que serás bien recibido.

Que vaya bien. Un abrazo.

Claudia dijo...

No creo que sean comparables, humildemente, claro que rellenan de burbujas la ginebra pero noooo. Me parece que pasamos por alto que los inventores de la tónica son los de schweppes. Mis respetos para las otras, las que también mola. Gracias por la bienvenida.

espe10 dijo...

Gracias por la referencia del "Fogón de Baco" y coincido en que los buenos proyectos también dependen de la "suerte", aunque ella se llame el beneplácito de que la clientela se te arrime con su varita mágica y no te suelte, al menos por tiempo

Mariano dijo...

Hola Espe, bienvenida.

Yo estoy más con que la suerte es que los clientes vayan la primera vez. Luego también depende de su manejo que vuelvan y que lo cuenten para que otros también vayan... aunque tal y como anda el público ya no sé qué pensar.

Saludos,

La Sirena dijo...

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