viernes, 30 de enero de 2009

Manifiesto por la solidaridad


Si lo pienso en frio me parece perverso que, mientras yo estoy aquí construyendo un blog gastronómico para no "aburrirnos" con la comida, haya gente en el mundo que, literalmente, se muere de hambre.

Aunque no sirva para lavar mi conciencia, aquí dejo el enlace del manifiesto que publica Lechuza en su blog, y que seguro nos hará pensar a todos.

http://lacocinadelechuza.blogspot.com/2009/01/manifiesto-por-la-solidaridad.html

A lo mejor, si todo el mundo se ruboriza ante esta situación, alguien se anima a hacer algo.



miércoles, 21 de enero de 2009

Marcas blancas de sangre azul (I)

A todos nos ha ocurrido que, de repente, entre esas marcas blancas de supermercado, descubrimos una joya que hacemos propia en nuestras compras habituales, y si bien hasta hace poco la variedad se reducía a productos básicos como el tomate frito o las legumbres, ahora, y sobre todo tal y como anda la cosa, se va extendiendo a todo tipo de productos, incluso muchas delicatessen. Yo quiero señalar algunas que por distintas razones me han sorprendido, abierto sin embargo a las experiencias de cada uno que serán especialmente bienvenidas.

Creo que para esta idea no tenemos más remedio que empezar por el supermercado en el que todo son marcas blancas, salvo ciertas excepciones, sí amigos, se trata de LIDL.

Hay que reconocer que lídel (como yo lo llamo, ya que lo otro es impronunciable), es un sitio muy raro. Nada más entrar te encuentras con unas puertas, muy altas, de plástico transparente que parece hermético, como si te fueran a poner en cuarentena, de hecho recuerdan un poco a aquella cámara en la que tenían metido a E.T., y así es, porque la verdad es que te trasladan a otro mundo. Para empezar, todos los que hay dentro hablan extrañas lenguas que tú no conoces, y las etiquetas tampoco ayudan (una vez encontré un bote rojo cuya etiqueta decía algo como "smedchâm, ¡ahora con más gathlefen!") Pero bueno, vamos al lío que esto parece un monólogo. Lídel tiene dos tipos de productos, los que tienen siempre y los que vuelan; los más interesantes suelen ser los segundos, aunque he recogido de los dos.


Bloc de Foie Succès Gourmand. Este es de los que tienen siempre y calidad-precio es una maravilla. Según la temporada (en navidades sube) está entre los 3,50 y los 4,50 euros y da, moderadamente, para que cuatro personas se pongan las botas (con tostadas, claro). Para mí es de lo mejor que tienen junto con el Grana Padano, que comentaré otro día porque hoy no tengo foto. En determinadas fechas venden otro de la misma marca pero refrigerado. Es mejor pero también más caro (7,50 €).



Salsa Pesto Baresa. También es de los que tienen siempre y si lees los ingredientes compruebas que el tema promete. Nada de cosas raras tipo E-330, sino aceite de oliva, albahaca, queso, piñones... Y la verdad es que está muy bueno y a un precio estupendo (sobre 1,20 €). Desde luego, cuando lo hago casero me sale bastante más caro y tampoco hay una grandísima diferencia. La única desventaja es que, una vez abierto hay que comérselo en dos días, pues se estropea en seguida. La última vez, el que me sobró de unos tagliatele, se lo puse a unos mejillones al natural de esos que vienen en salmuera al vacío. Sorprendente resultado.


Chutney de Mango Vitasia. Este, sin embargo, es de los que vuelan. Aparece cuando se les da por la comida oriental (yo recomiendo suscribirse al newsletter para estar al tanto), y te lo encuentras entre una amalgama de otros productos muy interesantes (noodles, teriyaki, leche de coco, salsa de ostras) y auténticas bazofias (kit guacamole o, en general, todos los platos preparados). El chutney tiene muchas aplicaciones. A mí me gustó mucho con un atún a la plancha.

En definitiva, lidel es un lugar interesante donde hay que probar de vez en cuando (siempre abiertos a pegarnos un batacazo, pues aun recuerdo el horroroso Chablis que compré allí en una ocasión) . Otro día seguiremos con él porque tiene mucho que mostrar. Sigamos ahora con otro clásico de las blancas, DIA%. Imagino que por cuestiones de mercado, esta cadena ha experimentado un lavado de cara tanto en la calidad como en la presentación de sus productos y el aspecto de algunos de sus establecimientos. Lo que no creo que haya variado mucho es el salario de sus empleados, pues Día parece seguir siendo un supermercado en el que todo el mundo está siempre muy cabreado. A algunas cajeras sólo les falta tirarte los yogures a la cara.



Tortas de aceite DIA: ¿Te acuerdas de "las legítimas y acreditadas tortas de aceite de Inés Rosales?, pues igual. De hecho algo me hace sospechar que los fabricantes de unas y otras deben conocerse de algo. A mí siempre me han gustado mucho y me traen recuerdos de infancia. Además, si sigues con frecuencia a Falsarius Chef en "Cocina para impostores" (si no, te lo recomiendo) sabrás que tienen algunas aplicaciones culinarias muy interesantes (y por menos de 1 €).


Picos de pan DIA: Durante mucho tiempo me batí en una cruzada sin tregua buscando unos colines similares a los que ponen en Lavinia para las catas. No es que fueran una maravilla en sabor, por eso precisamente cumplían la finalidad de devolver la boca a su estado original para enfrentarse al próximo vino, y con un crujiente muy agradable. Probé en varias tiendas gourmet para descubrir, por casualidad, que la réplica estaba en DIA.
Los hay integrales y creo que también de sabores. Sandeces. Lo que necesitamos es acompañar algún embutido o simplemente atemperar la boca, no llenarla de guarrerías (lo siento, soy un fundamentalista de los picos).


Pistachos DIA tostados con sal. Tengo que reconocerlo, el pistacho es mi fruto seco favorito, y no es de los más baratos (aunque sí mas que los piñones o las nueces de macadamia). El caso es que estos están muy bien de precio (sobre 1,50 € la bolsa de 200) y están bastante buenos. Por cierto que el otro día seguí la indicacion de una receta de aceite de pistachos de Susi Díaz (aceite + pistachos + batidora) para un bogavante y dio muy buen resultado.

Y llegamos al dandy de las marcas blancas de calidad, ¡Mercadona!, y su archifamosa Hacendado, que, quizás no sea la más ajustada en precio pero la variedad es tremenda y, en la mayoría de las ocasiones, el nivel es muy correcto.





Ventresca de Atun claro en aceite de oliva Hacendado (1,60 €). La compré por recomendación de mi amigo Gonzalito (experto catador de ventrescas) y la verdad es que fue todo un acierto. Fina, sabrosa, filetes enteros pero perfectamente separados... Una maravilla que no tiene nada que envidiar a las de Ramón Peña por menos de la mitad de precio.


Harina para tempura Hacendado 500 g (1 euro). Facilísima de usar y con un resultado excelente digno del mejor japonés. Es muy importante, eso sí, emplear el agua helada y dejar la mezcla ligeramente espesa. A partir de ahí el límite lo pone la imaginación. Yo ayer la utilicé con unos langostinos y quedaron estupendos.



Por último (este post se está haciendo muy largo) quisiera reseñar un par de hallazgos de otros dos supermercados:




Flor de sal de wasabi: No es una marca blanca, pero la encontré el la pequeña sección gourmet que tienen en Alcampo y en la que se ven auténticas sorpesas. Esta es una de ellas. Muy interesante para condimentar platos de pescado (por ejemplo un carpaccio de atun con aceite de oliva). Un toque de ese picante del sushi, aunque mucho más ligero. Sobre 4 euros el bote de 100 g., pero dura un montón.



Zamburiñas en salsa de vieira Froiz: Una estupenda cadena de supermercados que, desgraciadamente sólo se puede encontrar en Galicia y puede que en Castilla y Leon. No sé quién envasará estas zamburiñas pero he probado pocas mejores y ninguna a su precio (1,35 €). Si las encuentras no las dejes escapar.


Otro día volveremos sobre este tema, aunque, por ahora, tenemos para ir tirando.


martes, 20 de enero de 2009

Nueva cabecera

Cortesía de mi amiguete Jaime, alias "Eiza", inauguramos la nueva cabecera. Creo que capta bastante bien el punto informal y desenfadado que pretendemos transmitir y, desde aquí, le doy de nuevo las gracias. Un honor que un arquitecto-artista de su talla y referencia en el mundo del comic se pase por aquí.







Aunque no guarde relación con los temas que manejamos, aprovecho la ocasión para invitar a todo el mundo a que visite su bloj (aparece en los enlaces como ana+eiza), de un diseño impecable y, sobre todo, muy, muy divertido.

*Autorretrato con bob esponja (¿?) extraido de www.eiza1980.blogspot.com

lunes, 12 de enero de 2009

Reciclaje II. Echale "un par de huevos"...con un blanco de pago y un tinto condado

El pasado sábado decidimos darnos un homenaje con un guiso de rodaballo a la cazuela con el que no me entretendré ya que, ni voy a igualar lo que han hecho otros antes (especialmente en el Restaurante O Chouzo de Bueu, donde lo hacen de muerte), ni además cumple los presupuestos de esta plataforma (especialmente si es salvaje y en Madrid).

El caso es que a mí me gusta hacerlo, aparte de con cebolla, guisantes frescos, etc... con muchas patatas en rodajas de esas finitas que luego se quedan retostadillas (mmmm), y el caso es que me pasé, con lo que no sobró un montón (de patatas, el pescado voló) y además estaban muy buenas.


Por supuesto las guardamos para dar cuenta de ellas al día siguiente, en que se me ocurrió una idea para darles un poco de vidilla (y de proteinas). Las coloqué en una fuente de horno, sobre ellas un poco de queso San Simón y un lacón cocido (de ese que venden mal cortado en el super) y tras habilitar pequeños huecos entre todo eso, coloqué un huevo en cada orificio y sobre el un poco de flor de sal de cabernet (en Alcampo sobre 4 euros). Directamente al horno precalentado 10 minutos a 200º, y listo.

Quizás suene un poco raro poner lacón y huevo donde antes hubo pescado pero el resultado fue estupendo, de verdad.

Como la ocasión lo merecía fui a buscar un blanco curioso y encontré uno de las Bodegas Sánchez Muliterno (D.O. Pago Guijoso) llamado Flor de Divinus 2006* Chardonnay parcialmente fermentado en barrica. Normalmente soy fácil de convencer con esta uva a pesar de que cambie tanto de un terreno a otro y vaya por delante que creo que muchas veces le sienta, y muy bien, la madera, por eso tenía ciertas espectativas, y por tal causa fue tan grande la decepción.

A la vista se presentaba con un amarillo dorado ligeramente turbio y mate. En nariz humo, tostados, algo de avellanas, más humo y notas de reducción. Al fondo quizás un lejanísimo recuerdo de piña que desaparecía al agitar la copa.


En boca era graso con recuerdos de frutos secos y sin rastro de acidez, lo que lo hacía pesado y empalagoso. Tal vez guste a maderófilos incondicionales. Creo que me costó sobre 6,50 Euros.
Lo que yo no comprendo, y ojalá alguien me corrija o me lo explique es que, si a una zona se le reconoce como "Pago", entiendo que es porque el terruño se identifica con una serie de características especiales y únicas que lo hacen diferente a la zona en la que se encuadra, y que, por tanto, el viticultor debe dejar que la uva se exprese y no maderizarla hasta que la fruta quede reducida a la mínima expresión. Esto lo digo, sin embargo, desde mi ignorancia e insisto en que es una mera opinión abierta a la crítica.


Como a mí no me gustó, y no había necesidad de torturarse, que bastante tenemos con la crisis, fui a buscar algo opuesto y encontré este Señorío de Rubiós 07 (Adegas Coto Redondo). Adscrito a la DO Rias Baixas, aunque de la subzona del Condado de Tea (que a mí juicio podría ser una denominación aparte, pues poco tiene que ver con la antedicha) se compone de una serie de variedades autóctonas entre las que destacan Espadeiro y Sousón y sin paso por barrica. Aparecía con un negro violáceo muy vivo, ribete mora y una capa muy alta. En nariz tímido pero atractivo, aromas de media-baja intensidad con cereza, algo de regaliz y eucalipto, cierta mineralidad. En boca una entrada marcada por la acidez y una punta carbónica que desaparece enseguida. Muy balsámico envuelve la boca desapareciendo con agilidad. Retronasal de ciruelas y caramelos suaves de eucalipto. Es algo corto con sus ligeros 11,5º aunque muy agradable e invita a seguir bebiendo. Sobre 7 euros.

Aunque la sensación general fue de ligereza, al acompañarlo de las patatas comentadas se crecía, intensificando toda esa fruta pero sin eclipsar su sabor (como posiblemente hubiera ocurrido con un tinto más potente). Creo que iría muy bien con un pulpo con patatas, y seguro que D. Alvaro Cunqueiro hubiera estado de acuerdo.
* Fotos extraidas de elmundo.es. Disculpas por el olvido.

jueves, 8 de enero de 2009

Bierzo Vs Ribeira Sacra

En el pasado capítulo dedicado a la fabada, quedó pendiente comentar el duelo de mencías con el que regamos el potaje. Pese a que previamente éramos conscientes de que cualquier vino sucumbiría pasto de la potencia de la morcilla, el tinto era la única opción, teniendo en cuenta que la idea de escanciar sidra (verdadero maridaje de la fabada) era incompatible con la convivencia (estupenda, por cierto) que hasta el momento mantengo con mi novia.

Pese a que no soy muy amigo de los maridajes de proximidad geográfica, como he dicho, decidimos aprovechar la ocasión para un enfrentamiento del que tenía ganas desde hace tiempo, la mencía del Bierzo y la de la Ribeira Sacra. A priori, y sobre todo hace un par de años, cualquiera asegurado el Bierzo como claro vencedor de la pugna, sin embargo, y sobre todo recientemente, las cosas han cambiado en Galicia y ya es posible encontrar gratas sorpresas de dicha uva en Galicia y, además, a precios, en general, más moderados que en la otra DO. Para la ocasión nos decantamos por dos “Domaines” de estética borgoñona, Dominio de Tares en el Bierzo y Dominio do Bibei en la Ribeira Sacra, y, en sus gamas “democráticas” de un precio similar, Cepas Viejas 2005 (10-11 Euros) y Refugallo 2005 (8-9 Euros), respectivamente.


En cuanto al Dominio de Tares está elaborado con uva 100% mencía y con una estancia de 9 meses en barrica. Se presenta a la vista con un rojo cereza intenso y ribete granate. En nariz mandan las maderas, con ahumados y guindas en licor. Notas de hollejos y cierto verdor. Atractivo aunque de media intensidad.

En boca vuelve a destacar la madera. Taninos elegantes pero con marcada presencia, destacan especias y ahumados que se arrastran hasta la retronasal, con una persistencia media-alta. Tengo que decir que esperaba más, sobre todo porque tenía un excelente recuerdo de este vino de otras ocasiones (posiblemente añadas anteriores). Aquí me parece que la mencía está demasiado tuneada (tal vez madera americana y ¿nueva?). En el lado positivo tengo que decir que resulta agradable e invita a seguir bebiendo.


El Refugallo 05 se elaboró con Mencía, Garnacha y Sousón. En la propia botella se destaca que se trata de la uva descartada para Lacima y Lalama, estrellas de la bodega con una estancia en barrica no revelada.
Aparece con un rojo violáceo y un ribete mora mate. En nariz aparecen moras con algo de regaliz negra y yogur de frutas del bosque. En copa agitada surgen tostados y caramelos de violeta, también notas animales y algo de reducción. Es intenso y complejo.

En boca es potente, los 13 grados están presentes, envolviendo la boca con un tanino bastante ligero. Buena acidez aunque tambien aparece algo de verdor. Retronasal de pizarra, regaliz, otra vez, y frutas, ahora en licor. Se reproduce la complejidad de la nariz y es razonablemente largo.

Me recordó un poco a los Pinot Noir de Alsacia, aunque más goloso y no tan seco.
Como era previsible, a la hora de enfrentarse a la fabada ambos se acobardaron, aunque si bien la morcilla y el pimentón pulverizaron inmediatamente la madera del Cepas Viejas, la regaliz y las frutillas del Refugallo plantaron cara a las fabes aunque poco a poco tambien se fue diluyendo.
Catados los restos horas después se confirman las sensaciones iniciales de predominio de la madera y complejidad respectivamente, resultando vencedor (a mi juicio) el tinto de la Ribeira Sacra, si bien creo que el Cepas Viejas es un vino correcto, muy facil de beber y quizás más adaptado a los gustos del gran público acostumbrado a los crianzas.
Tal vez lo correcto hubiera sido enfrentar dos mencías 100% que no hubiesen tenido paso por madera para palpar las auténticas diferencias. Queda anotado para otra ocasión.

Galicia entre copas, SEGUNDA EDICIÓN

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