miércoles, 29 de abril de 2009

¡Aprovechate del menú!: Le Petit Bistrot

Inauguramos hoy una nueva sección, aunque, demonios, casi llevo tantas secciones como entradas, así no voy a dar abasto.

En fin, ya veremos si continúa, por mí que no quede. La idea consiste en que hay muchos restaurantes que, si bien por su oferta gastronómica son susceptibles de comentarse aquí, puede que por su precio no lo sean... o no siempre. Con los tiempos que corren, la necesidad, o simplemente la estrategia comercial, ha llevado a muchos de ellos a “rebajar” su oferta semanal para adaptarse a todos los públicos, y así ocupar el restaurante de forma asidua al mediodía (y normalmente de lunes a viernes).


En ocasiones consiste en la simple rebaja, en otras un menú del día, que lógicamente habrá de ser acorde a la calidad habitual del sitio, y en otras algo a medio camino entre ambas opciones; el caso es atraer al público por el bolsillo.

El primer seleccionado ha sido Le Petit Bistrot, un pequeño restaurante con dos sucursales en Madrid y una en Grenoble, nosotros escogimos la de la calle Ponzano, un local sencillo, desenfadado y funcional, con cierto ambientillo de bohemio francés al que únicamente le falta que un tipo con boina y bigotillo se ponga a tocar el acordeón.


Su carta acoge una cocina típicamente francesa con alguna floritura, pero seria en su conjunto, y es muy pequeña, dividida entre entrantes y principales que, en su conjunto, pueden contarse con los dedos de la mano. La carta de vinos es más amplia y la estrella, como es lógico, son los caldos galos. Los tienen en una cava muy chula y como curiosidad decir que sólo tenían un albariño, pero muy bien elegido: Leirana.



Pese a no ser un lugar especialmente caro, sí se te puede ir de las manos en función de lo que pidas, y con el menú que propone aseguramos la misma calidad a un precio controlado, ¿por qué? Pues porque su menú del día (13,50 €) consiste en un un entrante, un principal y un postre a elegir en el conjunto de la carta. Lleva algo de trampa, eso sí, puesto que hay algún plato que no se puede elegir (exquisiteces tipo foie...) y otros que llevan algun suplemento (no se alarmen, entre uno y cuatro euros).

Mi novia escogió las croquetas de Brie con miel. Venían con una pequeña ensalada. Buen plato, dentro de lo que cabe esperar.




Yo me decanté por la terrina de iberico con pepinillos. Te traen la terrina con una pequeña ensalada y un bote muy chulo lleno de pepinillos en vinagre con unas pinzas de madera para que te sirvas tú. La terrina estaba muy buena, aunque sigo sin entender lo de los pepinillos (seguro que algún francés me parte la cara y con razón), estaban fuertísimos y hacían desaparecer al plato principal. Para mí estos no pegaban demasiado. Tal si hubieran estado un poquito más flojos, hubieran hecho buen contraste con la grasa de la terrina.





De segundo se invirtieron los papeles habituales, ella escogió el pescado, un Bacalao a la costera, con verduras. Correcto, algo seco quizás.



Y yo la carne (más o menos), era un arroz meloso con codorniz. Potente, sabor a caza, excelente tacto, conseguido punto del arroz, en fin, un muy buen plato.



Y finalmente llegaron los postres, mi novia optó por un arroz con leche quemadito con crema de caramelo helada, increibles texturas, ligero, sabroso, sin empalagar. Perfecto, posiblemente lo mejor de todo.



Por mi parte elegí la torrija con helado que lamentablemente no fotografié, no dio tiempo, la devoré, y fue una pena porque era buenísima. Algo mucho más fino de lo que en España estamos acostumbrados y mejor, por tanto, tras una comida copiosa (aunque como las de la abuela...).


El lujazo de la velada fue el vino, la Cuveé Antoine del Borgoña Blanco genérico que Catherine y Claude Maréchal elaboran en la Cote d'Or en su añada 2004. Una maravilla de concentración aromática de frutas blancas y cítricos con una madera que pocas veces ví tan integrada y una acidez elegantísima. En boca un auténtico trallazo, estructurado, fino, contundente y larguísimo. Nos trasladó dos mensajes, un gran futuro, y que nos queda mucho por aprender aquí...






La cosa quedo en unos 50 euros dos personas, en definitiva, una excelente forma de disfrutar de una estupenda comida francesa sin rascarse demasiado el bolsillo.




Le Petit Bistrot
C/ Ponzano 60
Madrid
913990451

8 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

comer esa comida a ese precio y en Madrid me parece un lujo, muchos deberian de tomar nota de estas porpuestas en vez de quejarse tanto.

Mariano dijo...

...y efectivamente lo es.

Seguiremos buscando opciones similares...

Melvin dijo...

¡Guau, me lo apunto para mi próxima visita! Estoy cansado de los castigos a la cartera tan habituales en la capital.

Saludos,

Mariano dijo...

Melvin, no te olvides de ir al mediodía y por la semana, si no, habrá castigo ;)

Isabel dijo...

Un clásico madrileño, famoso por su brunch de los domingos (nosotros hemos ido varias veces).
Y aunque falta el de la boina.... los camareros franceses y su público 40-50% galo hace que te sientas en la madre patria de sarkozy.
Gran elección Mariano
;)

Mariano dijo...

El brunch no lo conozco. Soy un clásico de los que piensa que es una perversión del aperitivo, je je ;)

Anónimo dijo...

Acabo de colgar en Verema.com ficha de un restaurante que encaja en este apartado:Sicilia in Bocca .Trattoria con menú de 9,95 (dias laborables) y a la carta sobre 25 Euros.Algo ruidoso,pequeño,pero con una cocina muy reseñable.Pº de Yesereias nº7. Tf 914731561

eiza dijo...

Ayer estuvimos comiendo ahí. Era Sábado y también había menú (a 18,50€ + Iva, creo). Estuvo muy bien. La carta de verano varía un poco. De segundo había un tartar de salmón con naranja y granizado de ginebra (o algo así) y ratatouille. Todo muy bueno. Los postres sobre todo ;)

Galicia entre copas, SEGUNDA EDICIÓN

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